sábado, 13 de julio de 2013

Firmado el convenio de limpieza de los centros sanitarios tras 49 días de huelga

Un grupo de limpiadoras concentrándose en el departamento de Sanidad el pasado 2 de julio.

Representantes del sindicato CC.OO y de la patronal de empresarios de la limpieza de centros sanitarios de Aragón han firmado la madrugada de hoy el convenio colectivo para el sector, en un acto que pone fin oficialmente a una huelga indefinida que se prolongó por espacio de 49 días.
Según informa CC.OO en un comunicado, la firma del convenio, que tendrá una vigencia hasta el año 2017, se ha formalizado a las 04.00 horas de hoy y ha contado con el respaldo de CGT y CSI-F pero no con el apoyo de UGT, que ha rechazado suscribir el documento.
El acuerdo ya fue ratificado previamente los pasados días 5 y 6 de julio en dos asambleas de trabajadores

Una médica denuncia que su retiro repercutirá en los niños con sida

En el hospital Clínico de Zaragoza son tratados 16 de los 19 menores diagnosticados con sida en Aragón.

La jubilación forzosa decretada por el Gobierno de Aragón para un buen número de médicos no solo tiene consecuencias en la estructura laboral de los centros sanitarios. También se deja sentir en la atención que se dispensará, a partir de ahora, a determinados colectivos. Por ejemplo, a los 19 niños que son tratados en los hospitales zaragozanos Miguel Servet y, especialmente, el Clínico, por haber contraído el virus del sida.
Esa es, al menos, la denuncia que hizo ayer la pediatra Mercedes Gracia Casanova, la, según ella, "única responsable" de la Unidad de Infecciosas del Servicio de Pediatría del Clínico. Esta doctora, que recibió el

Líneas rojas en la sanidad pública

El consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, ayer en las Cortes de Aragón.

La jubilación forzosa de personal sanitario en Aragón tiene efectos más allá de los profesionales afectados. Ocurre, por ejemplo, en el hospital Clínico, con la rescisión del contrato a la responsable de los programas específicos para niños portadores del sida. Por más que desde la consejería de Sanidad se asegure que se buscarán fórmulas para minimizar los efectos de su marcha, lo cierto es que se abre un escenario de incertidumbre grave, en el que quienes acaban saliendo perjudicados son los pacientes. En un momento de tensión económica, pueden entenderse los ajustes de costes que no afecten a la calidad de la atención y a la tarta de servicios. Pero cuando se saltan líneas rojas, como en este caso, solo puede hablarse de pésima gestión en la sanidad pública desde que el consejero Ricardo Oliván tomara las riendas.

Fuente: elperiodicodearagon.com